que embriaga la razón y el sentido,
que nubla la visión,
y da paso al olvido?
no es sino el líquido prohibido.
Maldita realidad,
me llaman ciego aunque no lo soy,
solo hay felicidad,
tranquilamente voy,
olvidandome de donde estoy.
Un nuevo paladín
surgió del añejo elixir,
libre como un delfín
sin normas que cumplir,
elegí un camino que seguir.
Al bohemio imitando,
iré con una lira y una chiva
por pueblos predicando,
cantando por la vida
mis días ahogaré en la ruina.
dedicado a cristina (por ciega)

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